Revista Ciencias de la Educación
versión impresa ISSN 1316-5917
Revista Ciencias de la Educación v.17 n.30 Valencia dic. 2007
Innovaciones y cambio educativo
Aminta Aquino*
Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada Nacional - UNEFA
*
Licenciada en Educación (UC), Abogado (UC), Especialista en Psicología
Cognitiva (UCAB), Especialista en Derecho Tributario (USM). Phdaminta_aquino@yahoo.com
RESUMEN
En
este artículo se discuten los referentes para la elaboración de
constructos sobre innovación y cambio educativo; la perspectiva seguida
para la argumentación atiende al reconocimiento de las concepciones
derivadas de ciencias sociales y de la vida cotidiana sobre las
personas rezagadas socialmente, que reclaman inserción bajo la
condición de habitantes silentes de los espacios públicos urbanos. Se
emplean como referentes las ideas sobre libertad, amor al prójimo,
innovación y cambio educativo para generar constructos sobre la visión
de educación de calle y educador de calle, en tanto conceptos que
reúnen en contenido y extensión el sentimiento de socialización
necesaria de quienes desarrollan su modo de vida en espacios de soslayo
social.
Palabras clave: innovación, educación, espacio público, educación de calle, inserción social.
Innovationes and educative change
ABSTRACT
In
this article innovation and the educative change are discussed
referring for the elaboration of constructos on; the perspective
followed for the argumentation takes care of the recognition of the
conceptions derived from social sciences and of the daily life on the
people left behind socially, who demand insertion under the condition
of silentes inhabitants of the spaces urban public. They are used like
referring the ideas on freedom, love to the fellow, innovation and
educative change to generate constructos on the vision of education of
street and educator of street, in as much concepts that reunite in
content and extension the feeling of necessary socialization of those
who they develop its way of life in spaces of I avoid social.
Key words: innovation, education, public space, education of street, social insertion.
1.- Introducción
Con
frecuencia se oye decir que un creativo o innovador es un individuo
medio loco, medio cuerdo, analítico y con una gran capacidad para
solucionar problemas desde una visión ilógica o impensable a los ojos
de quienes lo rodean, que parece una solución heterodoxa, pero que una
vez terminada y analizada, se observa que fue el producto de su
experiencia, de su vivencia total, y del conocimiento que él posee sobre
un campo de acción conocido y trajinado.
En
la dinámica social actual, suele decirse que la razón por la cual
muchas personas tienen sus esperanzas en la puesta en marcha de las
innovaciones, es porque estamos viviendo en una sociedad en crisis, una
sociedad insatisfecha con un presente problemático avizorando futuros
inciertos, como lo es, por ejemplo, el calentamiento global, que en
definitiva no tiene reparo de clases sociales, incluso de países. La
población cada vez utiliza en gran escala sus recursos naturales, se
produce tanto daño al ambiente que se siente ya un desequilibrio en
la naturaleza, otras, la inseguridad social en las zonas urbanas y de
producción, y, la avasallante demanda de conocimientos científicos y
tecnológicos requeridos para el incremento de los bienes de consumo
para la población.
Ante
esa patente calamidad de la humanidad se proponen salidas o vías
nuevas para superar la crisis y mejorar la vida de cada región en el
planeta.
Como
quiera que estos problemas, y en particular sus soluciones tocan
todos los campos del conocimiento, la educación no puede soslayarse de
la asunción moral, física y hasta jurídica del problema, por lo
contrario, de suyo tiene, y le han asignado, una gran responsabilidad,
siendo por tanto las innovaciones metas a conseguir en el campo
educativo., y por otro, el logro de la transformación social de un
país.
Bajo
la perspectiva planteada, en el presente trabajo, el eje de discusión
está centrado en la búsqueda de alternativas innovadoras y creativas, a
una situación social que a la vez trae inestabilidad e inquietud en
los habitantes de las grandes ciudades, y que la educación tradicional
no ha podido solucionar habida cuenta de las diferentes aristas que
contrae. Si no se emparejara en lo posible las oportunidades y las
condiciones sociales de los habitantes del país, los logros y las
transformaciones sociales con rango constitucional, serían ilusorias.
Es
por ello que creemos que la exclusión social que padecen quienes
tomaron las calles y sitios públicos por asalto, causa de la inquietud
señalada anteriormente, se pueda aminorar utilizando una intervención
educativa sui géneris, apoyada en los principios de la innovación y
creatividad en el campo social, lo que la convierte en un enfoque
distinto porque quienes las han abordado anteriormente van a la
cuantificación, a los datos numéricos, siendo nuestro objeto la búsqueda
del significado que los habituales de esos centros urbanos, le asignan
a la manera de vivir que han escogido, o tocado vivir, incluyendo en
ese razonamiento lo que para ellos significa la educación y la
inclusión social ahora negada.
Por
otra parte, si los cambios individuales que se aspiran para estos
desventajados sociales se siguieran viendo desde una óptica
institucional, sería como una estructura cibernética, donde utilizando
un enchufe portátil, se ubicarían estas sub-clases en el toma
corriente donde la institución pudiera conectarse, siendo que lo más
probable es que tales enchufes después desaparezcan o sean reemplazados
por otra fuente de energía, que aunque rápidas y versátiles, el
individuo no pueda dominar, ya sea porque lo sobrepasa, o porque no
llena sus expectativas, como fue el caso de las institucionales aulas
de clases vacías que dejaron cantidad de de niños y adolescentes.
2.- Primer referente: la Libertad como razón esencial.
La
libertad es un concepto buscado y respetado por el hombre, sin el
valor de la libertad poco se puede conseguirlo lo demás que se desea.
En tal sentido Bauman (2004) señala dos tipos de libertades, la
libertad objetiva, y la libertad subjetiva. La distinción entre la una y
la otra abrió, según el Autor una caja de Pandora repleta de
desconcertantes problemas del tipo fenómeno vs. Esencia (p.22).
Una
de esas cuestiones salidas de las distinciones es que lo que se
experimenta como libertad, no lo sea en absoluto, que las personas
pueden estar satisfechas en un momento dado de sus vidas con lo que
tienen y poseen, y que viviendo sin embargo en esclavitud, se sientan
libres. Ello naturalmente no posibilita que tengan ninguna necesidad de
liberarse puesto que para ellos la libertad puede no ser una
necesidad, como pudiera ser el caso de nuestros sujetos de estudio,
quienes han tomado los espacios públicos como morada habitual.
En
otro presentimiento más pesimista, que señala Bauman, es que las
personas simplemente les disgusta la idea de ser libres y que dado los
sinsabores que el ejercicio de la libertad podía implicar, rechazan
cualquiera perspectiva de su emancipación puesto que la dominación
asegura por lo menos la satisfacción de necesidades básicas.
En
la Odisea, de Homero, viaje de amor y de peligro, pero a la vez de
entereza y de constancia, Lion Feuchtwanger, narra en Modernidad
Líquida, de Bauman (Ob.Cit.) la versión apócrifa de lo que puede
significar la determinación humana, ejemplificando con ella lo que
se quiere y espera de la libertad. Cuando la nave de Ulises desembarca
en la isla Eea con sus compañeros de viaje y llega a la mansión de la
bella Circe, sólo el héroe sabía como resistir los manjares exquisitos
ofrecidos, y porque sabía además que su misión era llegar cuanto antes a
Itaca, donde si estaba su razón de ser, mientras que sus compañeros
de travesía, azarosos y atraídos por la abundancia del palacio de la
bruja Circe, fueron convertidos al triste estado de cerdos, pero con
inteligencia humana, y ubicados en repugnantes pocilgas llenos de
bellotas y comestibles, desperdicios y demás cosas que suelen comer los
cerdos; cuando se les anuncian que han encontrado unas hierbas
mágicas capaces de romper con tal hechizo y devolverlos a su
existencia pasada, esto es, a la vida humana, hubo que atraparlos y
frotarlos con la hierba milagrosa en contra de su querer, rehuyéndose
más bien de su salvador.
Lo
que se infiere de lo expresado por Bauman (ob.cit) y la versión de la
Odisea, es que para algunos, caso la libertad en los sujetos de
estudio a que nos referimos en nuestra investigación, puede ser un don
temido. Es por ello que el planteamiento de este escrito debe estar
impregnado de acciones educativas innovadoras que rompan con los
esquemas de prejuicios y recelos de los habitantes de los espacios
urbanos y quienes guardan con mucho celo, y descubrir desde una
perspectiva humanística, su mundo lleno de conflictos e
insatisfacciones de todo tipo.
3.- Segundo referente: la dificultad de amar al prójimo
En
su libro, Amor Líquido, Bauman (2005) ofrece un interesante ensayo
acerca de la dificultad de amar al prójimo, de hecho, comienza las
preguntas de ¿porqué debería hacerlo? ¿Qué beneficios me traería? Las
complejas preguntas ya nos sobreavisa su dificultas s respuestas. Sería
absurdo amar a alguien sólo por el hecho de ser nuestro prójimo,
aproxima el Autor, y si se amara es porque se asemeja a nosotros
mismos, o merezca nuestro amor, y si lo merece es porque esa persona
es más perfecta que yo mismo para que yo pueda amar en ella el ideal de
mi propia persona ( p.105) . Más absurdo aún sería si nos resulta
extraña o no tan semejantes a nosotros, parece, señala el Autor, una
exigencia extrañaY es que lo común en el amar y en el amor, es que la
persona amada sea previamente examinada y pase desde luego algún
control de calidad.
En
ese sentido, buscar una respuesta que tenga un mínimo de sindéresis al
amor que se le pueda brindar a un desconocido, caso de quien nos ocupa
en la investigación, sería ir contra el sentido común. Una
aproximación menos cerebral, pero más benevolente podemos encontrarla
en los actos de fe, en los mandamientos divinos, establecidos para que
el hombre se desprenda de un poco del amor que siente por si mismo y le
ofrezca a los demás porciones tan iguales al amor autoprodigado.
De
la extensión del amor, afirma Barman, nace la humanidad la cual
permite que esa supervivencia humana sea diferente; al respecto añade:
Amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos significaría entonces respetar el carácter único de cada uno, el valor de nuestras diferencias que enriquecen al mundo que todos habitamos y que lo convierten en un lugar más fascinante y placentero, ya que amplía aún más su cornucopia de promesas. (p.109)
El
intento que pueda hacerse para lograr que los descarriados permanentes
de la calle consigan su redención social, no sería en todo caso la
salvación individual de quien la consiga, puesto que en cada quien
está representada la medida de la dignidad humana universal.
4.- Tercer referente: innovación o transformación de lo social
Es
clara la definición popular que indica que las innovaciones educativas
son más que la modificación o transformación de un programa de
estudio, o el reordenamiento de prácticas administrativas, incluso,
volver al pasado como nostálgicos lo proponen, y más aún, el
equipamiento de aparatos sofisticados y hasta desconocidos en nuestra
cotidianidad, razón más bien de rechazo y hasta de impotencia de
quienes, no dominándolas por completo, necesariamente tienen que
abordarlas porque son instrumentos de trabajo en el mundo actual. Se
puede decir que la asunción de las tecnologías e innovaciones que es,
como fin último, lograr la transformación del sistema educativo, y
con ello del sistema social del momento histórico que se vive, o que
de acuerdo a lo planteado por Altuve (1997):
Como un cambio donde participa la invención, la investigación, la evaluación, técnicas nuevas, todo lo cual implica una modificación de las prácticas educativas existentes, y cuya finalidad es, por una parte la generación de un aumento cualicuantitativo de la productividad del sistema educativo y por otra parte, el logro de la transformación social de un país (p.2).
Ahora,
las transformaciones y demandas a que hacemos mención, y tomando lo
expresado por Rivero, prologista de Una Revisión de las Teorías de las
Necesidades, de Heller (1996) donde se refiere a las necesidades del
hombre surgidas tras la posmodernidad, expresa:
Las necesidades radicales son ahora demandas que deben ser reconocidas, demandas de valor cualitativo que apuntan a formas de vida valiosas y no cuantificables, cuya satisfacción depende de un proyecto de vida personal que de la articulación de un orden social determinado (p.13)
Sin
embargo Heller (Ob.Cit.) no se aventura a seleccionar un solo tipo de
necesidades, porque entre otras cosas pudiera pasar como las
distinciones hechas sobre la libertad, y porque además de tener
deficiencias teóricas, acarrean un peligro práctico. Para ella todas
las necesidades sentidas por los humanos como reales han de
considerarse reales (p.60). Puesto que no hay diferencias en ellas, en
consecuencia toda necesidad deberá ser reconocida. Pero si se parte
de esta argumentación lógica, habrá luego que plantearse si todas las
necesidades han de ser satisfechas.
El
caso de la investigación que nos ocupa toca lo ético, puesto ¿quién
pudiera asegurar que determinada necesidad es la que primeramente
debe cubrir quienes malviven en los espacios públicos? Y es que por el
hecho de elegir en sus nombres, o seleccionarlas con una supuesta
prioridad de satisfacción, ya sería una intromisión antiética por parte
del investigador, incluso, del mismo Estado o sistema.
Ahora,
como las instituciones no son muy dadas a las discusiones en forma
individualizadas, se acoge a la forma de decisión de un debate público
donde se llegaría a la elección de las necesidades por medio de
consensos, como si se tratase de votaciones o comicios. Pero es el caso
que los individuos tienen necesidades particulares, una de ellas por
ejemplo, es la necesidad del aislamiento de la sociedad, o la vocación
a un determinado estudio o trabajo, pero que en todo caso debe pasar
por un estado de conciencia y libertad del individuo que selecciona,
porque es conveniente decir que la preferencia de una forma de vida
siempre estará guiada por valores, Heller (Ob.Cit.) al respecto señala:
Necesidad es una categoría social. Los hombres y mujeres tienen necesidades en tanto zoon politikon, en tanto actores y criaturas sociopolíticas. Sin embargo, sus necesidades son siempre individuales. Podemos comprender las necesidades de cada persona; podemos conocer, si queremos conocerlo, qué necesita cada una de ellas. Sin embargo, en lo relativo a su estructura concreta y a los objetivos de sus necesidades, cada persona es diferente. (p. 85)
Por
otra parte, si sólo se escogiera colectiva o atributivamente las
necesidades de mayores méritos, ¿cómo se tasaría que algo posee esa
cantidad de mérito, y por otro lado, todas las demás quedarían sin
reconocimiento, y por tanto sin satisfacción. De igual forma, si se le
imputara necesidades a personas que no están concientes que esa
necesidad es suya, volveríamos a lo inicial cuando ilustráramos la
comparación con el enchufe, siendo esta una de las causas por las
cuales las personas recogidas de las calles, abandonan esos locales
nombrados de protección porque esa energíapara ellos no les fueron
satisfactorias y cumplidoras con sus expectativas de vidas, tal como
una vez lo hicieron con las aulas de clases que igual abandonaron.
Ahora,
como hay opciones en la competición y rivalidad entre los actores
sociales en esas escogencia de vida, surge entonces la discusión y el
planteamiento de quién tiene más derecho a realizar esas formas de
vida individual en un espacio colectivo.
En
ese sentido, por ser los docentes actores sociales de primer orden,
también seremos los primeros interesados en alcanzar la situación
valorativa de la especie humana a través de la educación, porque así
el trabajo sería más satisfactorio y gratificante para todos, pero en
especial de sus usuarios- alumnos, porque éstos, sean la edad que
tengan, esperan beneficios del aprendizaje que se les prodiga. Si este
es significativo, elaborativo, personalizado, funcional y estimulante,
como lo señala Rivas (2000), lograrán, aunque comenzando con pequeños
éxitos, las mejoras en su auto-concepto, y los mantendrán en el
trabajo del deseo de saber.
Por
esas razones, encontramos que la institución escolar tiene una
doble presión. Por un lado la interna de los propios usuarios y
empleados, lo que puede, y de hecho ha sido así, ocasionar conflictos
internos, como lo es la falta de vocación, lo atinente a la relación
laboral menguada económicamente o incierta, sin reconocimiento social;
por otra, las funciones cada vez son más complejas que reclaman
mayor preparación académica porque los alumnos de nuestro momento
fácilmente lo pueden rebasar, todo ello porque las expectativas que
sobre la escuela y docentes se tienen son demasiadas exigentes.
A
la vez, la misma palabra Innovación suele prestarse a confusión en el
ámbito docente. A los efectos de este trabajo, y de acuerdo al anterior
autor, se dirá que innovación se refiere a la actividad humana y a las
ciencias sociales, incluida la educación, que se vincula a la idea de
una modificación de actitudes comportamentales, procedimientos, modos
de hacer y cursos de la acción, donde puede utilizarse ciertas
herramientas o instrumentos, en consecuencia se estará ante un
ecosistema debido a la presencia de aportes los cuales reciben a la
vez que dan en momentos secuenciales y progresivos, se ajustan, y
adaptan, en este caso tanto a las personas como al medio donde se
desenvuelve la acción educativa, naturalmente con el fin último de
comportar soluciones y optimizar las estructuras, procesos, todo, para
mejorar el aspecto humano, esencia de la educación. En consecuencia, la
implementación de programas innovadores que toquen a los sujetos en
referencia, tendría su máxima justificación si ellos se acercaran al
proceso educativo sin temor alguno, viniendo lo demás por añadidura.
5.- Cuarto referente: reclamos del cambio social
De
acuerdo a las esperanzas del pueblo, cada día se reclaman mayores
transformaciones; se busca, como dice Altuve (Ob. Cit), vías
alternas más bien productoras de rupturas, de manera que garanticen
un mejor futuro para la humanidad. La educación, se reafirma, no
escapa de ella, porque al contrario, se le ha asignado casi toda la
responsabilidad para encontrar esas vías alternas. Pero esto implica
revisarse desde adentro: Hay que darle mayor cabida a la invención, la
investigación, la evaluación en educación, de técnicas nuevas, hacernos
las preguntas de Cuánto ha aumentado cualitativamente la productividad
del sistema educativo, y por otra parte, ¿todo lo que hacemos en la
escuela ha logrado la transformación social del país, tal como lo
espera nuestra propia Constitución, qué tan lejos -o cerca - estamos de
conseguirlo? Una simple respuesta nos apunta a que no estamos en el
camino fijado no es por donde va la institución educativa en la
actualidad.
En tal sentido, se debe, como se dice comúnmente: Repensar la Educación. Esto significa, en lo más perentorio:
Una
nueva educación para los propios docentes que posibilite una
capacitación adecuada, de manera que se cuente con recursos humanos
que puedan enfrentar con éxito moral y académico el reto del futuro y,
lograr la transformación que requiere el país en su aspecto social.
Para conseguirlo, bien pudiéramos pensar en alternativas innovadoras en
educación, buscar la transdisciplinariedad o ayuda de otros
profesionales, o simplemente de personas diletantes, pero llenos de
solidaridad y disposición a una labor social-educativa, en especial en
determinados campos sociales donde es dificultosa una educación
formal-tradicional. Desde esa perspectiva incluso, pudiera emanar
diversas teorías y saberes que bien pudieran cambiar tendencias
cansadas o improductivas.
6.- Derivaciones de los referentes: rezago de lo tradicional
¿Qué
ha impedido que la sociedad y la escuela actual no hayan adoptado
ideas innovadoras? Desde hace algunas décadas estamos aún bajo la
influencia de las organizaciones mecanicistas, quienes exigen a las
personas, comportamientos burocráticos y repetitivos, estandarización
del producto que debía previo someterse a controles de calidad. Sólo
se buscaba la eficiencia y la cuantificación a través de las normas,
métodos y procedimientos de la organización. Las personas no debían
pensar, sino ejecutar y seguir las órdenes dadas. Ya Toffler (1972)
los llamaba Los Educadores superindustriales a quienes trataban de
imponer a los estudiantes rígidas escalas de valores, que al final eran
los valores de los docentes sobre el particular, añade el Autor:
pero deberán organizar sistemáticamente actividades formales e informales que ayuden al estudiante a definir, explicar y probar sus valores, sean estos cuales fueren. Mientras no enseñemos a los jóvenes los conocimientos necesarios para identificar y aclarar, sino para solventar los conflictos en sus propios sistemas de valores, nuestras escuelas seguirán produciendo hombres industriales. (p.57)
Con
una concepción de este tipo sería luego imposible pensar que en
educación alguien se apartara y prestara atención a alumnos
singularizados.
En igual sentido señaló el Maestro Prieto Figueroa (1989):El tránsito para la adaptación al futuro debe ir acompañado de procedimientos psíquicos, que acaso una psicología de la conducta humanizada descubre, para auxiliar al pensamiento y el surgir de las novedosas formas de entender el mundo, pero sin mecanicistas acodicionantes (p. 77).
Para
el Maestro, la verdadera educación que se debe prodigar al hombre del
futuro será aquella que deseche conceptos y habilidades permanentes,
porque el mundo, en cualquiera de sus momentos, tendrá movimiento de
ideas y conocimientos, todo es y será entonces transitorio, como lo
predijera en su momento Heráclito. El hombre, asumiendo esa verdad
universal, deberá ajustar su existencia a esas inevitables
transformaciones y no morir en el intento.
Lo
que habría de preguntarnos es si esas cosas transformadas y novedosas
que se viene ofreciendo, si la situación de cambio, hace feliz al
hombre, y en particular de quienes nos ocupa en esta investigación.
Y
es que cambiar es una forma de despersonalizar, imaginemos a alguien
que ante su asombro, violentamente se le bañe, cambie su vestimenta
totalmente y además se le traslade a una casa desconocida.
En
razón a ello, el Maestro, recomienda que los tránsitos humanos para la
adaptación al futuro deberán ir acompañados de procedimientos
psíquicos para que auxilie al pensamiento y el surgir de las novedosas
formas de entender al mundo, mundo que a la vez es de todos.
Desechando mecanismos acondicionantes, la educación debe equipar al
hombre con las ideas y las actitudes necesarias, de manera que su
independencia no se convierta en conflictiva para él, puesto que si así
fuere, la abandonaría más rápido que tarde.
En
la actualidad las organizaciones están imponiendo un nuevo estándar de
comportamiento en las personas; comportamiento creador e innovador,
no basta la eficiencia ni la repetición en la ejecución de las tareas,
porque el mundo, como se dijo, cambia, rápido y en diferentes
direcciones, lo cual requiere transformaciones y respuestas en
productos y servicios, métodos, procedimientos, equipos y tecnologías,
estructura organizacional, y en particular, un comportamiento de las
personas, porque creatividad e innovación significan la aplicación del
ingenio y de la imaginación para proporcionar una nueva idea, un enfoque
diferente o una nueva solución a un problema. La creatividad es la
base del cambio constructivo y su aspecto más importante será la
innovación.
La
innovación requiere creatividad; innovación es el proceso de crear
nuevas ideas y ponerlas en práctica, apareciendo ahora nuevas maneras
de hacer las cosas, o la capacidad de tomar los ingredientes y
convertirlos en valor. En el mundo occidental se tiende a crear o
innovar cuando hay un problema o un defecto a corregir, las mejoras
entonces serían la solución del problema. Los japoneses en cambio, a
las cosas buenas u óptimas aún así, se pueden mejorar, encontrar una
mejor manera o un producto superior de aquel bueno que sirvió de
modelo a lo inicial.
7.- Los constructos generados
En
cuanto suministrar un concepto propio de Innovaciones diremos que es
ofrecer una alternativa factible, que no haya sido empleada en el campo
educativo, y que proporcione mejoras sustanciales en la calidad de la
educación, siendo a la vez esta agregación de valor, gratamente
aceptada por los usuarios del campo docente porque con estas vías
alternativas se ven factores de solución de problemas que con la
pedagogía y recursos anteriores, no se habían podido obtener, o se
solucionaba en forma menguada y con mayores gastos e inversiones.
Es
tan cierta la creencia de lo que aquí se expone, que en el caso la
construcción de la realidad social, la visión sobre una Educación de
Calle, que puede gestarse a través de quienes llamamos docentes de
calle, vistos como pares a la vez de los habitantes urbanos, pudiera
emerger como posibilidad de ofrecer una palpable rehabilitación de la
vidas de los rezagados sociales, en razón a la potencialidad evidenciada
en la dedicación integral a estas formas de trabajo social.
En
tal sentido, percibimos que puede ser una fórmula alterna y
transitoria de inclusión social, tratada desde la cosmovisión
etnográfico-cualitativa, justificada porque el sistema educativo
actual no ha podido resolver los problemas de fugas y abandono de niños
y jóvenes de las aulas tradicionales, suponiendo con ello que ese
sistema se ha agotado, por lo que es imperativo la presentación de
nuevas ofertas, al menos para el caso que nos ocupa, como son las
personas habitantes de los espacios públicos urbanos, donde se observa
la presencia, antes sólo adultos, ahora incrementado con niños y
adolescentes, quienes tienen diferentes maneras de percibir la realidad
citadina, de acuerdo a las necesidades o al derecho que cada quien
se sienta poseedor.
Esta
imagen cotidiana es una realidad social que preocupa a transeúntes y
propietarios de comercios y viviendas familiares, por lo que se observa
insatisfacción de los pobladores legítimos de los espacios urbanos, a
la vez que exclusión social de todo tipo, de quienes tomaron los
espacios públicos ante la mirada angustiada cuando no indiferente de
muchos, situados por tal situación como sub-clases sociales.
La
realidad que se describe sin embargo tiene incidencia para la
desaprobación, la reseña y comentario descalificador, que provoca
hasta la estereotipificación en novelas y otros medios de
comunicación. Pero lo más significativo es que la repitencia de tal
condición hace ver como algo común y propio de las ciudades industriales
y comerciales que este fenómeno se dé, sucediendo finalmente la
aceptación, por la indiferencia o la aceptación generalizado de los
demás usuarios de los espacios públicos.
Los
esfuerzos que se han hecho para menguar la situación que aquí se
expone han resultado no suficientes, y cuando se han abordado se van a
las cantidades, la tasación y clasificación numéricas del fenómeno,
desde una perspectiva cuantitativa, y señalando por supuesto los
estragos que para un sector los malvivientes ocasionan, siendo escasos
las investigaciones que han ahondado en los sentimientos, de sus
valores como seres humanos que son.
Por
otra parte las autoridades estadales y sus oficinas de investigaciones
sociales han invertido mucho tiempo ofreciendo diagnósticos,
quedándose en ese pasado, o peor aún, no ha habido suficiente voluntad
política para abordar esa situación. Otra cosa sería si esos grupos se
organizaran políticamente como lo están haciendo los discapacitados
físicos, aunque esta claro la causa de por qué no la tienen. Si fuera
así, esto es, si se organizaran y tomaran estrategias de Estado, otra
cosa sería el tratamiento y atención para estos sectores.
A
la vez, no es posible cambiar este cuadro con la represión policial,
porque en muchos casos, si ahí están, también fue por esa causa. Son
personas que han perdido valores esenciales, y no teniendo confianza en
si mismos, es difícil que tengan con los demás.
Las
personas que podrían romper con estas barreras, son los que a efectos
de este papel de trabajo llamamos Docentes de Calle, quienes no son
personas institucionalizadas, y que por voluntad propia se han abocado a
un trabajo de educación, enseñanza o formación, el cual no tiene
contraprestación, al menos monetariamente. Por esa condición de
libertad profesional esos Educadores no son supervisados o
controlados por los órganos del Estado. Es de suponer igualmente que no
contarán con formación académica, y si la tuvieran, serían pocos. Eso
si, cuentan con experiencias vividas en las calles, y por esa razón,
pudieran lograr que quienes aborden en esos espacios, posteriormente se
incorporen tanto al entorno general social, como a la educación
formal.
El
aporte que pueden ofrecer estos diletantes docentes, a primera vista
parece un contrasentido, primero, porque tradicionalmente se ha
idealizado al docente como alguien que posee credenciales académicas, y
por otro, que a simple vista también, no pareciera que tal propuesta
sea una innovación educativa, porque a la vez se espera de ésta la
introducción y manejo de complejos aparatos tecnológicos o mecánicos.
El aporte en este caso, es que los educadores a los cuales hacemos
mención, quienes igualmente fueron gente de calle, ahora rehabilitados,
los convierte en pares, y por esa circunstancia vivida pueden
comprender la situación de los desvalidos callejeros, a la vez que
penetrar las estructuras cerradas de estas personas.
Para
afianzar teóricamente la idea fuerza de lo planteado, se tiene la
apoyadura de los filósofos: Aristóteles quien plantea qué es una
ciudad, de las virtudes que debe tener la gente que vive en ella, del
resto de los presocráticos y socráticos, toda vez que impartieron sus
enseñanzas al aire libre, de Diógenes, quien era un viviente de calle,
de Jesús el Maestro de calle y de pobres, Kant, con las bases éticas,
Roussea, quien plantea la influencia social en el hombre Se revisó la
experiencia de España, Colombia, Argentina, Chile, entre otros para
abordar la situación; se indagó sobre lo más reciente criterios que
tuvieran que ver con cultura, educación popular, entre otros; así, los
estudios de Seijas (2004) hablan de las ciudades modernas, su tiempo y
su espacio, en sus bases psicológicas; Bandura (1963), quien enfatiza
en la interacción social y la imitación de conductas; Krakauer (1999),
nos habla del encanto y atracción peligrosa de la naturaleza, la gente
cree que puede desafiar la calle y regresar cuando quiera a los
espacios del hogar, más no se presenta fácil el regreso posteriormente.
En
cuanto al soporte legal del asunto, lo estatuido en la Organización de
las Naciones Unidas relacionadas con los derecho de los niños y
adolescentes, de los Derechos Ambientales, y esencialmente de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, donde se
establece el derecho a la educación a todos los habitantes del país,
nos habla de la solidaridad, y la corresponsabilidad, como medios de
interacción social.
8.- A manera de cierre
Desde
la perspectiva discutida, estimamos que si no se rescataran social y
afectivamente a las personas objeto de nuestra investigación, además de
potenciar para el futuro situaciones de mayor peligro y riesgo social,
estaría el sistema político en franca desconfianza, toda vez que los
ideales, tanto del Libertador, como el de su propio maestro, maestro
igual de calle, no se estarían cumpliendo. Por ello, la reflexión, está
llamada a aportar alternativas a una situación de calle. La
delincuencia y el ocio callejero son problemas sustantivos que ameritan
ser estudiados desde otros ángulos, su estudio puede proporcionar
diagnósticos que servirán para darle una direccionalidad, y como es de
esperarse, aminorar el problema de exclusión social del rebelde.
Por
otra parte, asumimos que es un enfoque distinto porque los estudios
hechos desde el punto de vista institucional, religioso, médico,
psiquiátrico, con retenciones o encierros que menoscaban aún más la
persona tratada, se han convertido en limitaciones para la solución
del problema mismo, porque lo esconde, o no lo atinan los
diagnosticadores.
Con
esta primera aproximación, se espera igualmente que se haga posible la
implementación de políticas tendentes a la creación de currículos
donde los docentes puedan desarrollar con mayor amplitud sus dones de
ingenio y creatividad en el abordaje de situaciones como las que aquí
se exponen, de manera que sea grata la permanencia en las aulas de
clases, a la vez que se cree la posibilidad de tener aulas abiertas a
la naturaleza de manera de complementarla con la vida humana.
El
argumento de gastos que podría plantearse desde los niveles
ejecutivos para la arquitectura de aulas ecológicas sería fácilmente
superado si se comparara con las invalorables pérdidas de vidas
humanas que ha arrastrado la inseguridad, o el costo que debe soportar
los centros asistenciales quienes a diario tienen que auxiliar a los
agredidos, o simplemente, si se comparara con el alto costo de las
construcciones carcelarias donde es evidente que no hay reinserción
social de quienes ahí entran.
REFERENCIAS
1. Altuve Z. M. (1997) Innovaciones Educativas. Imprenta Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Caracas. Venezuela- [ Links ]
2. Bandura A. (1963) Social Learning and personality development. New York: Holt, Rinehart, and Winston. [ Links ]
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